Ha pasado mucho tiempo desde que conocí a ese chico, ese chico que ahora es mi ex y al que a veces le gusta vagabundear en mi cabeza. Parecíamos hechos el uno para el otro casi con molde, solíamos pasarla bien, nos portábamos mal y nos gustaba. Andábamos todos los días juntos desafiando a los buenos hábitos y las buenas costumbres, me acoplé sin peros a su forma de vida y su manera de pensar.
Hasta que un día desperté y decidí portarme bien, pensé que él me seguiría pero no lo hizo y me sentí profundamente desepcionada, lo juzgué y renegué de haber estado con un chico malo, luego me dí cuenta que no tenía derecho a hacerlo porque nunca me había quejado de sus malos hábitos.
Y ese es el principal inconveniete de enamorarse de un vagabundo.

Así es Noe.
2 comentarios:
Si señora, me queda muy claro...
Vagabundo... te lo repito...
Zapatitos rojos???
JA!
coool
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