"Quiero cultivar al hombre y al campo."
Terminando el colegio era imposible evadir la terrible pregunta: “¿Qué quieres estudiar?”, definitivamente prefería la que me hacían cuando era pequeña: “¿Qué quieres ser cuando seas grande?” ésta es mucho más amigable que la anterior que sugiere: “YA ERES GRANDE DIME AHORA ¿QUÉ VAS A HACER CON TU VIDA?” Y a mis cortos 16 años de edad no tenía más para responder que esto: “¿En serio tengo una vida de la cual hacerme cargo?”
Mis increíblemente diferentes vocaciones empezaron con ingeniería de sistemas, claro cuando tenía 5 años decía: “Quiero ser ingeniera de sistemas como mi papá” y luego cuando pasaban los años y alguien me preguntaba yo no tenía ni la menor idea y para no quedar mal respondía lo mismo pero sin decir “como mi papá”. Luego en una reunión familiar cuando tenía 14 o 15 años me percaté que en mi familia por parte de mamá había numerosas profesoras, entonces empecé a interesarme vagamente por esa carrera. Pasaron algunos meses para que en 4to de secundaria me toque un magnífico profesor de Literatura que en una charla vocacional me convenza indiscutiblemente de ser escritora, a esto le precedía mi gusto inculcado por mi papá por la lectura, entonces creí que esa debía ser mi carrera: quería estudiar literatura en la católica y nadie me lo discutiría.
Cuando llegué a 5to de secundaria estaba demasiado enamorada para pensar en literatura, en universidades o en exámenes de admisión por lo que mis papás me sugirieron hacerme el examen vocacional que mi colegio ofrecía, de hecho nos lo hicimos casi toda la promoción, me salieron estas 3 carreras, ing. ambiental, ing. química e ing. industrial. Al leer los resultados me sentí desconcertada, de hecho ing. industrial era la carrera de moda pero ¿y las otras 2? ¿Qué tienen que ver conmigo?, junto a mis opciones de carreras me sugerían universidades, si no me equivoco eran la Universidad de Lima, La UNI Y La Universidad Nacional Agraria La Molina. Al instante descarté las 2 primeras, la de Lima por el tipo de personas que conocía allí y la UNI por el examen de admisión, ¿La Agraria? ¿Papá, cuál es la agraria? Fue lo primero que dije, la Agraria pues Claudia ¡La de los yogures! Entonces busqué en mi memoria al hombre gracioso que iba a dejar a mi casa deliciosos yogures de diversos sabores a precio módico, que llegaba en un carro vestido de vaca y nos avisaba que estaba afuera tocando el claxon más chistoso del mundo, éste soltaba un mugido.
Comparando resultados con mis compañeros de aula hicimos un grupo de 8 personas (es poco modesto, pero todos menos yo se rindieron en el camino) para ir de excursión a la jamás antes visitada universidad, luego de clases nos enrumbamos en un bus que me había indicado mi papá debía abordar en la Av. Javier Prado, “el molinero”. Una vez que llegamos a la universidad quedé encantada de las instalaciones rústicas, el precio del almuerzo y la increíble clase de zootecnia a la que nos colamos en la que vimos nacer a unas llamitas bebes. Entonces tuve la primera convicción de mi vida: Amo la naturaleza, y la segunda: Tengo que ingresar a la UNALM.
Pero no fue fácil, de hecho fue muy difícil con los mismos compañeros visité el centro pre y varios de ellos ya iban desencantándose por el número de vacantes. Nos informaron que empezaría un ciclo especial para escolares al que me rehusé a inscribirme a pesar de las insistencias de mis padres, ¿Mencioné que estaba muy enamorada?
Entonces pasaron la graduación y la fiesta de promoción y llegó mi primer día de pre, era el ciclo intensivo 2007, y si que fue intensivo, la primera semana me fue bien, para la segunda semana empezaba a perderme, saqué una nota medianamente aceptable en mi primer examen y luego así de repente llegó el examen final y yo ni enterada. Mi papá estaba un poco decepcionado pero me dijo que a pesar de que no le parecía para nada barato me daría dinero para una segunda pre a la que asistí muy emocionada las primeras semanas, en mi primer examen saqué una nota aprobatoria estaba reventando de alegría, luego el 2do examen no andaba tan bien emocionalmente así empecé a faltar a la pre y para el examen final tenía un 70% de inasistencias. Empezaron las inscripciones para el ciclo 2007-II y mi papá dijo: “Ya he pagado dos pres, así que pagaré una más”. Para esto yo no dejaba de decir que lo que quería hacer con mi vida era ser ingeniera forestal, luego de charlas vocacionales en la pre estaba definitivamente convencida de que esa era mi carrera, decía quiero ingeniería forestal y no pondré otra opción porque es lo único que me gusta, ¡cómo si es ese entonces hubiera tenido posibilidades de una vacante! Entonces empecé mi tercera pre y debo decirlo, fue como empezar de cero, trataba de juntarme con los chicos estudiosos y fue así como terminó el ciclo 2007-II ese diciembre, con un increíble progreso. El siguiente examen de admisión era en marzo y mi papá tan buena onda como solo él me dijo: ¿Y qué vas a hacer hasta marzo? Y yo di la respuesta que él esperaba: “Otra pre”. Estudié por 2da vez consecutiva en verano y estuve muy cerca de conseguir una vacante, ese marzo fue mi primer examen de admisión y el dolor más responsable de mi vida.
A pesar de mi fracaso mi papá estaba orgulloso de mí y sin chistar me matriculó en la siguiente pre, mi 5ta pre. Pasaron los exámenes con subidas y bajadas pero yo siempre con la convicción de que esa vez iba a ingresar. Y fue así que el 23 de Julio del 2008 ingresé a mi 2da opción por la modalidad “centro pre” esa fue la alegría más responsable de mi vida, de hecho fue un logro. Desde entonces vacacioné buenazo recibiendo felicitaciones de todas partes de la familia y de todo tipo de amigos, El 3 de agosto fue el examen externo al que había prometido ir, pero después de un sábado fue imposible desperté a las 2 de la tarde en casa de una amiga del colegio después de haber celebrado por enésima vez mi ingreso.Llegué a mi casa y me encontré con la sorpresa de que habían ingresado muchos amigos míos a forestales y de hecho eran amigos a los que yo “revolcaba” en notas en la pre y solo había sido una semana luego de mi ingreso, la verdad me sentí muy celosa de ellos fue una envidia insana, la última persona que ingresó a forestales sacó 10.8, nota mediocre a la que sin duda hubiera llegado ¿Qué los nervios? Pues después de tanto examen que di en mi año y medio de preparación ya no sentía nervios.
Al siguiente día ya se me había pasado y hasta ahora me siento muy contenta de haber ingresado a zootecnia, luego de comparar los cursos que se llevan me di cuenta podré convalidar el 90% de los cursos de los dos primeros ciclos, tiempo necesario para hacer mi traslado y aunque digan que es difícil estoy segura de poder lograrlo. Seré una increíble ingeniera forestal y me especializaré en reservas naturales, viviré viajando por el mundo haciendo campamentos y me siento satisfecha de lo que voy haciendo hasta ahora, aunque 5 pres pueda llegar a ser vergonzoso para muchos y otros digan que soy la peor burra y que ingresé por cansancio ese fue el tiempo que me tardó madurar y es que ingresar a la universidad no es tan simple como seguir una carrera y ya, si te lo tomas en serio es el primer paso a ser una persona ”grande”.
(Debo agregar a mi profesor de metodología de investigación científica que esto será publicado en mi blog y a mis pocos lectores que esta es mi primera tarea de universidad.)
2 comentarios:
Por que no has escrito ultimamente!!???
Acaso no sabes que hay alguien que te lee??? y que esa persona soy yo???
ESCRIBE!!!
UN BESO AMIGA!!! :-)
me parece relmente interesante tu anecdota y k la compartas. weno algo asi me paso recien acabe el cole y estaba pensando en otras carreras k relamente no sabia si eran para mi estab totalmente confundida pero gracias a uno de mis profes lo pense bien y decidi toar la decision de ingresar a la agraria. me fasina el ambiente de la UNALM io decidi la carrera de ingenieria de industrias alimentarias ia k es una carrera rentable y me vacila.
Publicar un comentario