ideas escurridizas y hasta torturadoras liberadas en forma de escritos

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Believe in the impossible, make it possible.

May the good lord shine a light on you

Cuando todas las pesadillas, las ideas jodidas y los malos recuerdos se esfuman de mi mente me digo a mi misma que es bueno estar justo aquí y ahora, que es maravilloso ser yo y tener una vida tal cual la tengo, cuando me doy cuenta de que el único motivo de existencia de un problema es el de ser solucionado, cuando despejo mi cabeza y asumo que no se le puede poner fecha de caducidad a los sentimientos puedo relajarme, alegrarme y sentir al menos por un momento aquello que llaman "paz interior".

Así fue hoy, cuando regresé a casa luego de tener un día bastante espontáneo me tiré en mi cama a pensar, después de eso mi mamá me dijo que había empezado a llover y salí corriendo con una gran casaca impermeable, mi perro y mi hermanita y fuimos a correr bajo la lluvia.

¿Por qué?¿por qué solo hay algunos excepcionales días en los que todo sale perfecto?¿por qué no puede ser toda mi vida así?¿por qué no me despierto con este ánimo renovado todos los días?¿será que tengo que cambiar mi dieta de alimentos?¿algún doctor me podrá recetar algún remedio para los días malos y pesados?¿o tal vez es que no me ejercito lo suficiente?

Qué diferente puede llegar a ser todo con una pequeña dosis de optimismo, es tan simple que me avergüenza no practicarlo más seguido, es simplemente relajarse y buscar la manera de sentirse bien con uno mismo y con el entorno sin afectar a nadie.

Me alegra haber recordado que todo es manejable y que la vida me repara muchas cosas muy malas pero también muchas otras muy buenas y no debo bajar la cabeza para no mirar las malas, pues podría perderme de las buenas.

Me niego, me niego a creer que no es posible tener una vida verdaderamente feliz!





Paz, amor, respeto. Vamos, no puede ser tan difícil!

2 comentarios:

Rojo Buendía dijo...

Si, no debería ser tan dificil, estamos de acuerdo, voya postearte algo en el bló, a final del día, solo porque estoy de acuerdo.

Cuando no es uno de esos días en que llego puntual a mi cita con un día jodido, puedo lavar mi cara y ver, que chingado, si me duelen los omoplatos es por que me están creciendo alas.

La Hija del Don dijo...

Porque si todos los días fueran perfectos y felices terminarían siendo normales, comunes y corrientes y no los apreciaríamos como cuando lo hacemos cuando llegan, por eso hay que disfrutarlos :D