ideas escurridizas y hasta torturadoras liberadas en forma de escritos

lunes, 18 de agosto de 2008

Mr. Jones

Ahí estaba esperando en el mismo lugar aquel viejo malhumorado que conocí por azar en una ciudad cuyo nombre he querido olvidar. Me acerqué como si no me hubiera dado cuenta de que era él 3 cuadras atrás y lo saludé parcamente.

- ¡Qué gusto verte!, dije con desaire
- El gusto siempre es mío princesa, me dijo sin ninguna traba.

Entramos al teatro y vimos un impresionante espectáculo de ballet, siempre que estábamos juntos debíamos hacer algo que me impresionara, él sabía que era la única forma de tener cerca a una mujer como yo. Luego de la función me invitó a ir por un vino, acepté y estuvimos cerca de 5 horas en un viejo bar, casi una reliquia de la ciudad bebimos mucho a pesar de que el vino no es mi bebida preferida Mr. Jones más que un gordo canoso y respingado era un anciano con el que no te cansas de conversar, me contó de su nuevo libro e hizo lo que pocos hombres han hecho por mi, me preguntó sobre como iba con mi vida. Después de muchas carcajadas y mucho alcohol en las venas me pidió que no durmiera en un hotel, que me tenía preparado un cuarto en su casa, sospeché pero accedí.

Eran las 3 de la madrugada y me llevó en su coche, tan viejo y tan fino como él. Me acompañó al lugar donde dormiría y como ya había estado antes allí al instante me di cuenta que esa era su habitación, la reconocí por los impresionantes cuadros auténticos de Salvador Dalí. Sorprendida volteé.

- Estás loco ¿Por qué me traes aquí?
- No pienses mal princesa, solo quiero que duermas en mi cama y dejes tu aroma, yo dormiré en el cuarto de huéspedes por favor concédeme ese deseo, sé que es la última vez que nos veremos.

Estaba tan cansada en ese momento que me abalancé sobre la cama más grande del mundo, de reojo vi que se iba, me desnudé y me quedé profundamente dormida.

A la mañana siguiente desperté y lo encontré mesiéndose junto a la ventana del dormitorio.

- ¿Qué haces aquí?
- Observando el paisaje
- ¿Cuál paisaje?, si esa ventana da hacia una pared
- Tu paisaje princesa, ahora por favor ponte la ropa que está en la silla.
- No quiero

ÉL no volteaba y la verdad no me molestó tanto que me halla visto desnuda, solo por curiosidad miré hacia la silla y era el vestido de verano más hermoso que jamás hubiera podido comprar en mi vida y unos zapatos que le iban perfecto. Me los puse sin decirle y apenas terminé volteó.

Desayunamos la comida más exquisita que había probado en mi vida y luego de eso me pidió acompañarme a la estación, fuimos caminando, era apenas a unos kilómetros de su casa. Cuando llegamos era hora de partir me besó la mano, dijo "adiós princesa" y me dio mi equipaje que solo era un bolso de mano.

Desde la ventana le dije adiós y el tren partió, abrí mi bolso para sacar un peine y encontré una rosa roja y un papel firmado por mi y por él en el que decía que estábamos casados.

Llegando a Madrid llamé a su casa y la ama de llaves me dijo que había muerto.

Tarea 1

"Quiero cultivar al hombre y al campo."


Terminando el colegio era imposible evadir la terrible pregunta: “¿Qué quieres estudiar?”, definitivamente prefería la que me hacían cuando era pequeña: “¿Qué quieres ser cuando seas grande?” ésta es mucho más amigable que la anterior que sugiere: “YA ERES GRANDE DIME AHORA ¿QUÉ VAS A HACER CON TU VIDA?” Y a mis cortos 16 años de edad no tenía más para responder que esto: “¿En serio tengo una vida de la cual hacerme cargo?”

Mis increíblemente diferentes vocaciones empezaron con ingeniería de sistemas, claro cuando tenía 5 años decía: “Quiero ser ingeniera de sistemas como mi papá” y luego cuando pasaban los años y alguien me preguntaba yo no tenía ni la menor idea y para no quedar mal respondía lo mismo pero sin decir “como mi papá”. Luego en una reunión familiar cuando tenía 14 o 15 años me percaté que en mi familia por parte de mamá había numerosas profesoras, entonces empecé a interesarme vagamente por esa carrera. Pasaron algunos meses para que en 4to de secundaria me toque un magnífico profesor de Literatura que en una charla vocacional me convenza indiscutiblemente de ser escritora, a esto le precedía mi gusto inculcado por mi papá por la lectura, entonces creí que esa debía ser mi carrera: quería estudiar literatura en la católica y nadie me lo discutiría.

Cuando llegué a 5to de secundaria estaba demasiado enamorada para pensar en literatura, en universidades o en exámenes de admisión por lo que mis papás me sugirieron hacerme el examen vocacional que mi colegio ofrecía, de hecho nos lo hicimos casi toda la promoción, me salieron estas 3 carreras, ing. ambiental, ing. química e ing. industrial. Al leer los resultados me sentí desconcertada, de hecho ing. industrial era la carrera de moda pero ¿y las otras 2? ¿Qué tienen que ver conmigo?, junto a mis opciones de carreras me sugerían universidades, si no me equivoco eran la Universidad de Lima, La UNI Y La Universidad Nacional Agraria La Molina. Al instante descarté las 2 primeras, la de Lima por el tipo de personas que conocía allí y la UNI por el examen de admisión, ¿La Agraria? ¿Papá, cuál es la agraria? Fue lo primero que dije, la Agraria pues Claudia ¡La de los yogures! Entonces busqué en mi memoria al hombre gracioso que iba a dejar a mi casa deliciosos yogures de diversos sabores a precio módico, que llegaba en un carro vestido de vaca y nos avisaba que estaba afuera tocando el claxon más chistoso del mundo, éste soltaba un mugido.

Comparando resultados con mis compañeros de aula hicimos un grupo de 8 personas (es poco modesto, pero todos menos yo se rindieron en el camino) para ir de excursión a la jamás antes visitada universidad, luego de clases nos enrumbamos en un bus que me había indicado mi papá debía abordar en la Av. Javier Prado, “el molinero”. Una vez que llegamos a la universidad quedé encantada de las instalaciones rústicas, el precio del almuerzo y la increíble clase de zootecnia a la que nos colamos en la que vimos nacer a unas llamitas bebes. Entonces tuve la primera convicción de mi vida: Amo la naturaleza, y la segunda: Tengo que ingresar a la UNALM.

Pero no fue fácil, de hecho fue muy difícil con los mismos compañeros visité el centro pre y varios de ellos ya iban desencantándose por el número de vacantes. Nos informaron que empezaría un ciclo especial para escolares al que me rehusé a inscribirme a pesar de las insistencias de mis padres, ¿Mencioné que estaba muy enamorada?

Entonces pasaron la graduación y la fiesta de promoción y llegó mi primer día de pre, era el ciclo intensivo 2007, y si que fue intensivo, la primera semana me fue bien, para la segunda semana empezaba a perderme, saqué una nota medianamente aceptable en mi primer examen y luego así de repente llegó el examen final y yo ni enterada. Mi papá estaba un poco decepcionado pero me dijo que a pesar de que no le parecía para nada barato me daría dinero para una segunda pre a la que asistí muy emocionada las primeras semanas, en mi primer examen saqué una nota aprobatoria estaba reventando de alegría, luego el 2do examen no andaba tan bien emocionalmente así empecé a faltar a la pre y para el examen final tenía un 70% de inasistencias. Empezaron las inscripciones para el ciclo 2007-II y mi papá dijo: “Ya he pagado dos pres, así que pagaré una más”. Para esto yo no dejaba de decir que lo que quería hacer con mi vida era ser ingeniera forestal, luego de charlas vocacionales en la pre estaba definitivamente convencida de que esa era mi carrera, decía quiero ingeniería forestal y no pondré otra opción porque es lo único que me gusta, ¡cómo si es ese entonces hubiera tenido posibilidades de una vacante! Entonces empecé mi tercera pre y debo decirlo, fue como empezar de cero, trataba de juntarme con los chicos estudiosos y fue así como terminó el ciclo 2007-II ese diciembre, con un increíble progreso. El siguiente examen de admisión era en marzo y mi papá tan buena onda como solo él me dijo: ¿Y qué vas a hacer hasta marzo? Y yo di la respuesta que él esperaba: “Otra pre”. Estudié por 2da vez consecutiva en verano y estuve muy cerca de conseguir una vacante, ese marzo fue mi primer examen de admisión y el dolor más responsable de mi vida.

A pesar de mi fracaso mi papá estaba orgulloso de mí y sin chistar me matriculó en la siguiente pre, mi 5ta pre. Pasaron los exámenes con subidas y bajadas pero yo siempre con la convicción de que esa vez iba a ingresar. Y fue así que el 23 de Julio del 2008 ingresé a mi 2da opción por la modalidad “centro pre” esa fue la alegría más responsable de mi vida, de hecho fue un logro. Desde entonces vacacioné buenazo recibiendo felicitaciones de todas partes de la familia y de todo tipo de amigos, El 3 de agosto fue el examen externo al que había prometido ir, pero después de un sábado fue imposible desperté a las 2 de la tarde en casa de una amiga del colegio después de haber celebrado por enésima vez mi ingreso.Llegué a mi casa y me encontré con la sorpresa de que habían ingresado muchos amigos míos a forestales y de hecho eran amigos a los que yo “revolcaba” en notas en la pre y solo había sido una semana luego de mi ingreso, la verdad me sentí muy celosa de ellos fue una envidia insana, la última persona que ingresó a forestales sacó 10.8, nota mediocre a la que sin duda hubiera llegado ¿Qué los nervios? Pues después de tanto examen que di en mi año y medio de preparación ya no sentía nervios.

Al siguiente día ya se me había pasado y hasta ahora me siento muy contenta de haber ingresado a zootecnia, luego de comparar los cursos que se llevan me di cuenta podré convalidar el 90% de los cursos de los dos primeros ciclos, tiempo necesario para hacer mi traslado y aunque digan que es difícil estoy segura de poder lograrlo. Seré una increíble ingeniera forestal y me especializaré en reservas naturales, viviré viajando por el mundo haciendo campamentos y me siento satisfecha de lo que voy haciendo hasta ahora, aunque 5 pres pueda llegar a ser vergonzoso para muchos y otros digan que soy la peor burra y que ingresé por cansancio ese fue el tiempo que me tardó madurar y es que ingresar a la universidad no es tan simple como seguir una carrera y ya, si te lo tomas en serio es el primer paso a ser una persona ”grande”.

(Debo agregar a mi profesor de metodología de investigación científica que esto será publicado en mi blog y a mis pocos lectores que esta es mi primera tarea de universidad.)

domingo, 17 de agosto de 2008

LEE ESTO PEDAZO DE IMBECIL

(lo encontré hace unos años como anuncio en la calle...)

No te ofendas, por favor.
Sólo queremos provocar interés en la lectura.
Fíjate que fuerza tiene la palabra impresa.
La fórmula es tosca, pero funciona, aquí y en todo el mundo.
Si no no estarías leyendo este mensaje, cretino.
Perdón ese calificativo fue innecesario.
Ahora reponte, guarda los guantes y lee algo cautivante.
Verás como sueñas y te elevas sobre los hombros de publicistas idiotas como nosotros.

sábado, 16 de agosto de 2008

All you need is L.O.V.E.


♪ looooooove, loooooove, looove ♪

Y definitivamente es así, claro si tienes una relación perfecta con una persona perfecta en un perfecto lugar de una perfecta ciudad definitivamente no llamada LIMA.

Quizá los escarabajos tenían una idea evolucionada de amor, o quizá sea así en cualquier ciudad, no aquí no en Lima donde todo el mundo está demasiado preocupado por no pisar caca para tener algún sentimiento sincero. He estado enamorada, o al menos estaba segura de eso hasta hace algunos días pues ahora ya no me siento así y es que se me acabaron estos síntomas:
  • Pensar en las necesidades de EL antes que las mías.


  • Ver su hi5 más de 200 veces diarias para saber quién lo agregó, quién le dejó un comentario o a quién vio.


  • Olvidar mis obligaciones.


  • Hablarle por el msn a 2000 palabras por segundo y si no me responde imaginar que está jodiendo con alguien.


  • Llamarlo para saber ¿qué hace?


  • Crearle un msn a alguien salido de mi imaginación para agregarlo y decirle "Hola lindo" y saber su reacción.


  • Esperar que me presente como su enamorada a el mundo.


  • Pelearme con él solo para que me diga cosas ¨lindas¨.


  • Poner en mi nick del msn, en mi celular, en mis cuadernos, en mi cartuchera, en la pizarra, en la pared de mi cuarto, en mi brazo, en mi pecho, y en cualquier lugar donde se pueda escribir: TE AMO CON TODA MI ALMA, ERES LO MEJOR QUE ME HA PASADO. HASTA ANTES DE CONOCERTE NO ERA NADA EN LA VIDA.


  • Sentirme ridícula o no estar a gusto y no reclamar.


  • Callar para no discutir.


  • Olvidar a mis amigos.


  • No escuchar a mis padres.


  • Olvidar mis sueños, mis metas y mis convicciones.


  • No quejarme nisiquiera si el sexo empezaba a ser malo.

¿Eso es amor?

Pensar en la otra persona primero que en sí mismo, solo vivir por la otra persona, decir su nombre más que el mío ¿ ESO ES AMOR?

Pues creo que es todo lo contrario, creo que eso es desamor y el más doloroso: el desamor propio.



Si eso es amor no pienso volver a enamorarme, ya me enamoré varias veces y nadie estuvo tan metido en la relación como yo por lo que volví a los mismos errores pues ya no! tengo 18 años y estoy perdidamente enamorada de mi!

Y si vuelvo a juntarme con alguien pues no será nadie que viva en esta ciudad caótica o al menos nadie que viva en el caos y el stress.

Lástima que no te des cuenta

Otra vez caíste

Verdad y realidad:

Eras una chica lista hasta que te enamoraste.

Te quiero, pero yo me quiero más. Si no cambio ahora terminarás golpeándome.

sábado, 26 de julio de 2008

Que lo diga Martin

Extracto de "La casa de cartón" de Martin Adán

Mi primer amor tenía doce años y las uñas negras. Mi alma rusa de entonces, en aquel pueblecito de once mil almas y cura publicista, amparó la soledad de la muchacha más fea con un amor grave, social, sombrío, que era como una penumbra de sesión de congreso internacional obrero. Mi amor era vasto, oscuro, lento, con barbas, anteojos y carteras, con incidentes súbitos, con doce idiomas, con acecho de la policía, con problemas de muchos lados. Ella me decía, al ponerse en sexo: Eres un socialista. Y su almita de educanda de monjas europeas se abría como un devocionario íntimo por la parte que trata del pecado mortal.

Mi segundo amor tenía quince años de edad. Una llorona con la dentadura perdida, con trenzas de cáñamo, con pecas en todo el cuerpo, sin familia, sin ideas, demasiado futura, excesivamente femenina... Fui rival de un muñeco de trapo y celuloide que no hacía sino reirse de mí con una bocaza pilluela y estúpida. Tuve que entender un sinfín de cosas perfectamente ininteligibles. Tuve que decir un sinfín de cosas perfectamente indecibles.
Tuve que salir bien en los exámenes, con veinte - nota sospechosa, vergonzona, ridícula: una gallina delante de un huevo-. Tuve que verla a ella mimar a sus muñecas. Tuve que oirla llorar por mí. Tuve que chupar caramelos de todos los colores y sabores. Mi segundo amor me abandonó como en un tango: Un malevo...

Mi tercer amor tenía los ojos lindos, y las piernas muy coquetas, casi cocotas. Hubo que leer a Fray Luis de León y a Carolina Ivernizzio. Peregrina muchacha... no sé por qué se enamoró de mí. Me consolé de su decisión irrevocable de ser amiga mía después de haber sido casi mi amante, con las doce faltas de ortografía de su última carta.

Mi cuarto amor fue Catita.

Mi quinto amor fue una muchacha sucia con quien pequé casi en la noche, casi en el mar. El recuerdo de ella huele como ella olía, a sombra de cinema, a perro mojado, a ropa interior, a repostería, a pan caliente, olores superpuestos y, en sí mismos, individualmente, casi desagradables, como las capas de las tortas, jengibre, merengue, etcétera. La suma de olores hacía de ella una verdadera tentación de seminarista. Sucia, sucia, sucia... Mi primer pecado mortal...