ideas escurridizas y hasta torturadoras liberadas en forma de escritos

sábado, 14 de junio de 2008

Uno contra cinco


Fui a almorzar con mi familia luego de mucho tiempo por el día del padre y debo decirlo: me sentí intimidada. Claro, mucho menos que antes cuando no me conocían gracias a mi sin fin de mentiras las que una vez que empezaron a desmoronarse me alivianaron el alma, esto fue hace poco y es precisamente el mismo tiempo que vengo viviendo más tranquila. Pero estaba hablando de otra cosa, hoy me sentí intimidada erré al decir que fue al almorzar, fue luego del almuerzo cuando saliendo del chifa nos tropezamos con una iglesia y digo tropezamos porque no fue nada placentero para mí dado que mi mamá, mi papá, mis hermanos y mi linda abuelita se metieron a la iglesia como unas hormiguitas casi en fila india y me dejaron afuera sola con mi incredulidad y mi confusión del día del padre: ¿entro y me hago la loca y presiono para irnos rápido?¿O espero afuera 10 minutos fumándome un cigarrillo? Opté por la segunda porque en la puerta de la iglesia estaba un muchacho que parecía máximamente iluminado por dios, Jesús, María y todos los santos con una sonrisota repartiendo unos papeles y si entraba me iba a sentir incómoda en el momento que me ofreciera la hojita de dios y yo tendría que haberle dicho: no gracias, no la recibiré por 2 razones: 1ero porque no soy católica pero no se equivoque tampoco soy atea solo creo en la existencia de seres superiores sin afiliarme a ninguna religión y 2do no creo que sea oportuno desperdiciar tanto papel hombre no nos quedan tantos árboles!; Bueno fumé el cigarrillo marlboro light (es mi nueva marca preferida de cigarrillos y quería decirlo) luego se terminó el cigarrillo no salían y el tipo de la sonrisa seguía en la puerta. Entonces empecé a caminar alrededor de la manzana y encontré una tienda donde compré unos caramelos mentolados porque el sabor del chifa y el tabaco no me habían sido tan agradables en conjunto y continué caminando hasta que llegué nuevamente a la iglesia y todo seguía igual, mi familia ocupando casi toda una banca grande y el tipo de la sonrisa dale y dale desperdiciando papel. Entonces vi que llegaban más y más personas apuradísimas a su cita con dios y llegué a la conclusión que era día de misa y hora de misa y que yo odio la misa desde que tengo uso de razón más que lo que el cura dice (porque puedo soportarlo, muchas escucho a personas hablar huevadas) lo que me molesta es eso de que él esté haciendo señas de parados, sentados, a la derecha, a la izquierda, vueltecita, redondito jaja bueno estoy exagerando solo lo de pararse y sentarse, también me desespera la tensión que hay en las iglesias uno no puede moverse demasiado porque todos te miran, no puedes hablar demasiado porque todos te miran y ni imaginar si se te da por expresar tu opinión si es posible te expulsan de la cabaña de dios y del reino de los cielos antes de que si quiera hallas muerto. Entonces me empecé a impacientar no podía esperar una hora y no podía entrar a pedir las llaves de casa(se me perdieron las mías jiji) por el tipo de la gran sonrisa. Entonces pensé que mis ganas de irme eran más grandes que mi temor a que aquel tipo me hable y decidí entrar luego de estudiar por unos segundos sus movimientos por si acaso pudiera entrar corriendo sin cruzármelo (estaba convencida de no recibirle nada) y fue eso lo que hice claro que no me hizo falta correr solo caminar rápido una vez que llegué al lugar donde mi familia se había instalado le toqué la espalda a mi mamá y le dije ¿se van a quedar? me dijo sí (ni se inmutó de lo concentrada en la oración) sin que se lo pida me dio las llaves y me preguntó si me quedaría en casa, le asentí con la cabeza y me retiré como entré: a paso veloz. De regreso a casa me encontré con un amigo a quién le comenté mi triste realidad de no ser católica en una familia de católicos y me dijo eso pasa, luego tus hermanos menores crecerán y lo más probable es que al menos uno se retire del catolicismo porque eres su hermana mayor y te toman como ejemplo, yo me sentí un poco mal por ellos porque no creo ser la mejor influencia para un niño, pero también me sentí un poco bien por mí porque dos contra cuatro es más fácil que uno contra cinco.

1 comentario:

Unknown dijo...

jejeje tengo la suerte de que mi familia no me crio en ninguna religión, en realidad mi papi tiene pánico de que me meta en alguna... =)